lunes, 6 de junio de 2011

COSAS DE MARATÓN. El paso por la Catedral de la Almudena


En la última semana antes de Mapoma me volví a poner la pulsera amarilla LIVESTRONG. Hacía tiempo que me la había quitado. El correr es liberador, es un acto plano y no deseaba mezclarlo con otros sentimientos.

El paso por la Catedral de la Almudena.

Cuando cruzaba Madrid en tirada larga pasaba delante del Hospital donde mi madre estaba ingresada y siempre pasaba justo delante de la Catedral, me santiguaba y me acercaba a tocar la verja, por unos segundos pensaba en todos los enfermos del mundo y le pedía a Dios que los cuidara. Y seguía corriendo.

En el Maratón de Madrid la carrera te pone delante de la Catedral. Salí un momento de la senda maratoniana y dejé mi pulsera LIVESTRONG en una vara de la verja. Me acordé de mi madre, de todos los que están enfermos y le pedí a Dios que les cuidara. Vuelta al redil de filípides, con no más de cuatro segundos de profunda tristeza sin lagrimas. Y seguí corriendo.

domingo, 5 de junio de 2011

x= 1,609344 - p + a

La ecuación hasta ayer era x= 1,609344 - p.

Es decir, la incógnita equivale a la distancia de la milla menos un plan familiar (p).

Ayer tader a esa ecuación se le añadió el efecto "abuelos" )a). Y la cosa ya sale.

Lso ABUELOS son el mejor invento desde la rueda y desde luego son el mejor amigo del runner.

Los abuelos se quedaron ayer tarde con los niños y ahora estoy solo en casa, tengo carrera, y para allá que voy.

Berlanas, van a ser los peores seis minutos de tu vida.

Bueno, a lo mejor los cinco, o los cuatro, joder ¿en cuanto se hace ese tío la milla?.

Nota: ayer dude si ir a corre la milla o tomarme la mañana de relax y proponer a mi compi un "maratón privado". Pensé en Berlanas y me decidí por la Milla.

viernes, 3 de junio de 2011

EL SEGUNDO ENEMIGO DEL RUNNER

El primer enemigo del corredor popular es una lesión.

El segundo, los planes familiares en domingo.

Este domingo unos compromisos (pactados a mis espaldas) me obligan a faltar de la prueba para la cual estaba llamado a consagrarme.

A tomar por c... la Milla de El Escorial.

Berlanas, tranqui, que no voy.

Dita sea.

EL JUEVES DOBLÉ Y EL VIERNES TÉCNICA DE CARRERA

Ayer tarde doblé. Una cosa llevó a la otra y casi sin darme cuenta en 48´ cayeron 9.78k a 4.55, progresivos, empezando a 5.30 y a partir del segundo kilómetro metiéndolos todos a cuatro minutos (5,31 - 5,20 - 4,49 - 4,39 - 4,42, etc...).
El viernes: tocaba sesión de técnica de carrera, primero un rodaje de calentamiento, por encima de los cinco minutos y después un "pallá y pacá" que viene a consistir en un par de kilómetros de subida a 4.20 y los mismos de bajada a 4.04-4.10. Después un ratito de técnica de carrera, muy completo y perfectamente explicado por nuestro nuevo compi al que le estamos muy agradecidos.

Al final quedamos muy satisfechos.

Dejo este sábado de descanso, quiero estar bien para competir en la Milla de este domingo, joder, no quiero ser el primer corredor que en mitad de una milla hace una paradita para descansar y estirar... estos vicios maratonianos...

Zapas para la milla: tengo las skylon que piden batalla, pero tienen en su contra que creo que he ganado medio número y que se han quedado algo cortas y por otro lado que la amortiguación de las Lunareclipse según como llevo las patas de elefante se han convertido en una necesidad. Puede que me compre unas voladoras, tal vez las nike wanjiru.

Corregidas las erratas en atención a sosakurunner

jueves, 2 de junio de 2011

SERIES DE 600 PENSANDO EN MARTIN BERLANAS



Ya queda menos para la milla de El Escorial. Este domingo disputaré tan breve distancia con un manojo de máquinas, rápidas, finas y de zancada elegante, con la novedad de que este año este humilde elefante se colocará al lado de Luis Miguel Martín Berlanas que tiene a bien participar en este carrerón del Club Las Ardillas. 

Ni el ni yo corremos en nuestra distancia. El es del 3.000 y yo de Maratón. El ha ido 5º en un par de olimpiadas (y más cosas) y yo sesenta y pico en el Maratón de Ciudad Real (y más cosas).  Lo mismito.

La Milla de El Escorial se corre en un circuito urbano a dos vueltas, esto quiere decir que desde el primer segundo ya estoy mirando hacia atrás para controlar no ser doblado. Nunca me ha pasado, pero puede que este año muerda el polvo.

Para prepararme esta mañana he salido con la mente en esa carrera y he hecho un entrenamiento de los rápidos:

12´ de calentamiento a 5.07 y caen 2,46k para empezar.

Cuando llego al punto de reunión mis colegas ya se han comenzado el primer 600 y lo celebro con júbilo. Bieeen¡¡¡.

Lo termino con ellos pero no lo cuento.

Los otros cuatro que me hago salen rápidos y las sensaciones es de ir mejor en el tercer y cuarto seiscientos:

2´10´´
2´04´´
2´07´´
1´55´´

Y a casa, en 16´56´´ a un ritmo de 4.55 en una distancia de 3.45k. No había modo de rodar suave.


El primer 100 lo paso de lujo, pero del 200 al 300 siento que me desplomo, mis piernas dejan de funcionar, me cuesta respirar y termino como de plomo. Me dicen que el secreto está en mantener la cadencia pese a las sensaciones y la necesidad mental y física de parar.

En el último 600  traté de ponerlo en práctica y la verdad es que salió el más rápido de todos y el que con mejores sensaciones pude completar.

Estas seres cortas me deben poner a tono, no quiero ponerle las cosas fáciles a Martín Berlanas, que seguro que conoce a Bolt y le puede contar cosas de mí que no son ciertas.

En serio, es un lujo poder correr, perdón, tomar la salida con campeones de este calibre. Estoy emocionado cada vez que pienso en ello, como un crio.