jueves, 10 de noviembre de 2011

Maratón es el deporte de la Victoria. Fartlek 5´.

Los hay rápidos, los hay lentos, los hay machacas de la calidad, los hay que solo hacen rodajes, los hay seguidores obsesivos compulsivos de planes y los hay que lo entienden desde la más absoluta bohemia, los hay de un día, de dos, de tres, de cuatro, de cinco, de seis, de siete, de ocho y hasta de más sesiones semanales, los hay que hacen menos de 100k y los hay que lo superan siempre, los hay que participan solo en 10k para abajo y los hay que solo participan en Maratones o Medio Maratón, y claro, los hay que le dan a todo.


Cuando empecé a correr solo conocía a un corredor y ahora, pasados tres años tengo la suerte privilegiada de conocer a más de 100, unos en persona, otros a través del blog y otros a través de otros corredores. 


Ahora empiezo a comprender la riqueza de este mundo, la diversidad de corredores, sus motivaciones y sus modos de entender este deporte, donde nos une el hecho humano y sencillo de correr y amar lo que hacemos.

Maratón es el deporte de la Victoria.

Esta mañana además de comprarnos un carril bici para nosotros tres hemos hecho el despilfarro del mes y hemos pedido un suplemento de lluvia sin viento, es más cara pero las sensaciones de correr bajo una fina capa de agua templada en la madrugada son inigualables.

Los cambios de ritmo de cinco minutos han sido todo un descubrimiento. Se corre por tiempo y se recorre algo más de un kilómetro, pero la referencia ya no es la distancia. Los tramos rápidos son algo más lentos de lo que sería una serie de mil y la recuperación no es en parado sino que se hace en carrera, que no es el mero trote sino que exige ir algo más ligero.

Al final del entrenamiento me he dado cuenta que hacía mucho tiempo que no terminaba un entrenamiento "con fuerzas y con la sensación de que podía haber hecho algo más". Siempre terminaba a tope y exhausto, con ganas de descansar más que de volver a correr.  Esta vez he terminado con esa sensación de que me quedaba una bala en la recámara, de llegar a casa más entero que de costumbre.


miércoles, 9 de noviembre de 2011

Runneralcaba y Trirajoy.

El martes me senté frente a la tele a ver el debate. Runneralcaba y Trirajoy se enfrentaban.


Uno hacía sus propuestas, que si su plan de entrenamiento tenía como base el fartlek, que si es mejor que las series. El otro defendía que las series son fundamentales y que las tiradas largas debían de ser inferiores a 20k.


Ambos coincidían que el barefoot puede estar bien para determinados corredores.


Uno propuso eliminar el carnet de corredor, el otro quería hacerlo gratuito.


Ambos destacaban que el típico error del corredor es irse de juerga con tres modelos de Victorias Secret el día antes de un Maratón, que sucede a 9 de cada 10 participantes y que muchos populares no consiguen sus marcas por causa de este despiste, que pese a ser común nadie pone remedio.


Así enzarzados en discusiones runners, harto de escuchar noticias de atletismo en la tele a todas horas y carreras televisadas en mañanas, tardes y noches, apagué la tele.


Jó, estos políticos solo saben hablar de atletismo.


El lunes post carrera salí a rodar y experimenté la flexibilidad y sensación de fuerza que deja en el cuerpo un diez mil. No abusé de sensaciones y acorté el rodaje a los 8 kilómetros.

El martes salí con las Reebok Zig, son cómodas pero un poco ladrillo y claro, no van mucho en las series de 2x100-200-300-400. No las hice a tope, dosifiqué en las largas y me dejé ir con los cienes. Ya se correr imprimiendo velocidad de modo equilibrado apoyando ligeramente con los metatarsos. Es un placer sentirse rápido. Soy rápido. Muy rápido.

Hoy he hecho un esfuerzo y he decidido descansar. Hay que poner fin al desorden ordenadamente.

No puedo estar sin objetivos.


domingo, 6 de noviembre de 2011

PROBANDO, PROBANDO

Hace un par de días decidí dejar de correr por un periodo de tiempo amplio.

Unas tres o cuatro horas más tarde me di cuenta que no "tenía que salir a entrenar" en los próximos días y la decisión no me disgustó, pero tenía la duda de si estaba cercano al sobreentrenamiento o simplemente había pasado por una semana de estado muy carencial en el cual mi organismo estaba bajo mínimos.

Esa duda se convirtió en una ebullición de pensamientos en la mañana del sábado.

Por la tarde llamo al colega y le propongo hacer un test sobre el terreno. O sea, un salir de casa, irnos corriendo y participar en una carrera y si quedan ganas pues a volver corriendo.

Ante la perspectiva de pasar por una analisis de sangre, decido reponer energías:
Viernes: cena de pizza, morteruelo a lo bestia y dos cervezas.
Sábado: paella (agitada, no revuelta) y natillas. Mi suegro saca un rioja de diez años que está de muerte, le digo que el vino me da problemas desde el segundo sorbo pero me insiste en que lo pruebe. Le doy dos sorbos y no me da dolor de cabeza, animado por el descubrimiento me tomo cuatro vasos, para desquitarme de tantos años de frustación y dolores de cabeza. Lo del vino lo tomo como una señal del cielo.
Sábado cena: croquetas de setas, ensalada y casi medio kilo de membrillo. Joder cómo estaba el membrillo.

Mola coger peso. Paellaman nunca se fue del todo.

Así, esta mañana he decidido salir a correr para poner zapa sobre asfalto y clarificar cualesquiera dudas acerca de mi estado actual de forma. Que sea el crono quien me diga si la cosa marcha o no y no guiarme solo por las sensaciones que haya podido tener últimamente, que ya sabéis todos que no han sido buenas.

Con esa intención el rodaje inicial transcurre desde Montecarmelo hasta la torre del BBV y me sale un recorrido de 8k a 5.30, suaves y sin más pretensiones que las de llegar a linea de salida enteros, y así fue.

Paro el crono de mi Nike Sport Watch a las nueve menos diez, estiro un par de minutos y lo vuelvo a encender para recorrer los 10k de la Carrera BBVA de la Solidaridad, sin dorsal.

12.000 personas de azul y yo de negro. No es algo que me guste hacer pero mi idea no era la de participar en ninguna competición, aunque así resultara al final.

La carrera la hago en 43.10, justo 3 minutos y 11 segundos más tarde de lo que había previsto hace un par de meses.

Los parciales:

4'14"
4'13"
4'25"
4'00"
4'19"
3'58"
4'20"
5'03"
4'28"
4'10"

Es un buen tiempo, aunque no sea el que tenía previsto para estas alturas.

Me alegra comprobar que no estoy sobreentrenado y que el problema reside en gestionar entrenamientos y descansos con más finura. También tendré que analizar qué entrenamientos son los que no me van bien.

También toca hacer autocrítica y alejarme de estas dos últimas semanas en las que ha habido momentos chungos, ansiedad, stress, disminución brusca de peso, sobrecarga, exceso de kilómetraje y renuncia de objetivos.

La vuelta la hicimos en coche, no era plan de quemarse.

Esta semana continuaré corriendo para terminar de despejar dudas.

viernes, 4 de noviembre de 2011

BAJA FORMA

Después de dos días de descanso he salido a rodar y he sido capaz de decir no a unas series Un Minuto.

El ritmo ha sido de cinco y pico con las sensaciones por los suelos.

He de reconocer que la cosa no funciona y que me va a tocar convivir con la vaca flaca un tiempo.

Trataré de buscar un plan de recuperación, pasaré un tiempo alejado de esto.

Ya volveré.

hasta entonces, salud y kilómetros para todos.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Los caminos hacia el Maratón son insondables.

Primero cuento el final: la cosa no va bien.

Antecedentes: desde el parón de tres días he corrido el jueves un rodaje ligerito (10.32k), el viernes unas series (10.33) el sábado 16.08k, el domingo 20k, descansé el lunes y el martes fueron 24k.

Son 70.73k en 5 sesiones con paupérrimas sensaciones, con ritmos muy bajos y con la extraña sensación que no es cuestión de recuperar con un par de días sino que hay algo más, como que mi cuerpo ya no asimila nada.

Las piernas no van y el cansancio aparece casi desde el principio del entrenamiento y lo que más me llama la atención es que en carrera no recupero nada aunque baje el pistón unos kilómetros, cosa que antes conseguía cada vez que quería.

Me parece que ante "esto" y no quiero hablar aún de sobreentrenamiento, tengo dos opciones, parar por un largo tiempo directamente o bien dejar por el momento los entrenamientos de calidad y rodar, solo rodar.

Hace unos días he renunciado a un Maratón, el que estaba destinado a ser mi mejor carrera. Hoy renuncio a los entrenamientos.

¿Donde dejé mi chandal de táctel?.

Los caminos hacia el Maratón son insondables.