viernes, 20 de noviembre de 2020

Un Maratón privado para 2020 y la historia del experto novato (09.09.2009-20.11.2020)




Comencé a escribir en este blog a principios de 2009 y mi primera entrada se titulaba Experto Novato y en ella trataba de recapitular todos los errores que había estado cometiendo desde que retomé esto del correr, quizá porque ya desde el principio de los principios había algo dentro de mí que me hacía ver que sería un experto en cometer equivocaciones en esto de correr maratones.

Ciertamente es premonitoria del cúmulo de errores que he ido disfrutando a lo largo de estos años, culminándolo con la operación de Aquiles y, más tarde, encumbrándome a los cielos de la equivocación con la vuelta a los entrenamientos y a corer maratones.

Releyendo esa primera entrada extraigo algunas frases y conceptos interesantes:

1. Soy novato en esto del running, y he caido en casi todos los errores típicos de novatos, desde empezar a hacer kilómetros con unas zapatillas inadecuadas, los dolores de gemelos, tendones, rodillas, usar camisetas de algodón, salir sin estirar y terminar sin estirar, vamos, que como novato en esto se puede decir que ya soy un experto.
2. ... me dí cuenta de que mis movimientos ya no eran lentos, sino torpes, joder, era yo torpe. Claro, con esas piernas jamoneras, tripa de tripitir paella y de amigo de la cerveza, del pan, de los aperitivos, de los dulces, las pipas y mil cosas más, me estaba convirtiendo en un tío mayor, desproporcionado, jocómoseestropeanloscuerpos, vamos, en ese tipo de personas que cuan uno era joven pensaba que nunca le pasaría, ejemplificaba mis peores augurios.
3. ¿Cuando se ha visto un náufrago que abandone el barco que le recogió de la isla?.
4. Llegó la Navidad y con ellas las rebajas, y me hice con unas Nike Vomero3. 
5. Mensaje al móvil de Julio: ¿nos apuntamos a la Maratón de Madrid?. En Montecarlo hay un día que abren el circuito para que los milloneti puedan correr con sus Ferrari y nosotros igual, ese día cierran las calles de Madrid para nosotros y por 50€ puedes correr a gusto aunque no seamos unos Ferarri.
6. En mi opinión, si cada uno ha de encontrar su propio plan, el mío se basa en recorridos por Madrid, buscando tramos combinados de largas cuestas y con pocos giros y con partes llanas para recuperar e ir algo más rápido; salgo cuatro días, con dos de diez con cuesta, una de cinco rápida y una salida larga a la semana (ahora la tengo en 21 kilómetros y en 1.45´).
7. El peso: ahora estoy en 79, pero me sigo sin notar ligero. Si entrenara para jugar al fúltbol central podría decir que estoy perfecto (mido 1.78), pero para hacer kilómetros me gustaría algo menos. Por otro lado este tipo de pensamiento también lo quiero "entrenar", y trato de disfrutar de correr tal cual estoy y no dar importancia a esas cosas. 
8. Realmente quiero superar los 30 kilómetros en el Maratón, y a veces fantaseo con hacer 35. Yo qué sé.


En la esencia soy idéntico a ese joven, y en cuerpo estoy cercano a las peores presagios que hice de mi mismo pero gracias al Covid este año no ha habido maratón en el que descarrilar, pese a ello, mi cerebro enfermo busca organizar un Maratón privado con algunos amigos y gente de club para un día de estos antes de que acabe el año.

Saliendo bien temprano, desde la casa de campo, subiendo por Gran Vía, un poco de Castellana para que se nos vea, saludamos al busto de Machado con su lema de caminante no hay camino que está en la Biblioteca nacional y damos la vuelta para entrar por Fuencarral hasta Callao, Sol, Plaza Mayor, Cuesta san Vicente y ya brujulear hasta la casa de campo para completar esos 42k. Podríamos salir en tres grupos, nivel tope de menos de 3.30, los del medio y los de 4 en adelante.

El Maratón, al menos en mi caso, no lo llevo en las piernas, sino que forma parte de mi espíritu, y lo busco permanentemente, aun cuando toda lógica me lleve a evitarlo.

Maratón es el deporte de la Victoria. Si sales a correr, si vives el maratón,  siempre ganas.



 

lunes, 23 de marzo de 2020

Coronavirus y maratón. Nos han quitado la línea del horizonte y la han puesto en el portal de casa.





Llevo años intentando llegar corriendo a la linea del horizonte, que es el sueño de todo maratoniano.

Tras el decreto del estado de alarma parece que esa línea la han colocado en el portal de nuestras casas.

Ser maratoniano es una mezcla de edad y juventud, experiencia e inexperiencia, salud y limitaciones, capacidad e incapacidad, valor y temor, fuerza y debilidad, alegría y tristeza, esperanza y frustración. 

Cada vez que el dios del maratón agita la mezcla nos sale un maratoniano único.

Todos somos diferentes, y lo único que nos iguala es la distancia, y nos la han quitado en estos días.

Mi compañero de correr se ha comprado una máquina de correr para aguantar estos días.

Yo no hago nada porque si la linea del horizonte no está al lado del infinito no me vale nada.


jueves, 27 de febrero de 2020

Maratón y el bucle infinito de intentar - sufrir - maratón - seguir- correr – intentar. Y me gusta.


Se acerca el maratón y es momento de ir pensando en la tirada larga. La tirada larga se dice que sirve para adaptar al corredor de maratón a la larga distancia, por encima de 20 y hasta unos 30, (eso si no hay nadie que diga eso de venga va, 2k más).

No tengo ni idea de la repercusión física que estas tiradas pueden ocasionar, si mejoran mucho o poco, o si son buenas muchas o pocas, y lo único que yo se es que:

  1. Disfruto correr sin sentido, solo por el hecho de correr largo.
  2. Cambias la percepción de los conceptos cerca y lejos. Lo que antes era lejos ahora es cerca, y sobre todo, que ya me da igual lo lejos o cerca que esté una cosa de otra.
  3. Me doy cuenta de qué va este rollo, de dolor en las piernas y de llegar a casa, de que en breve llega el maratón, de que esto es lo que llevo esperando cada día del año, para lo cual salgo por la mañana a correr.
  4. Siempre hay unos kilómetros en los que pierdo la consciencia de donde estoy y de lo que hago, y de repente es como si despertara de una hipnosis, me veo y siento que de nuevo estoy corriendo.
  5. Si arrastro alguna lesión me termino de lesionar y salgo de dudas, o si no me lesiono pienso que puede que en carrera no me lesiono, elimino incertidumbres en cualquier cas

Todo esto extrapolado a mi nueva situación:
  • Me quedan 8 fines de semana y no soy capaz de hacer mas que 10k seguidos. 
  • Tengo que hacer 15k los siguientes 3. Luego pasar a 18k por otros 3 y terminan con dos de 20.
  • Todo eso si es que aguanta el aquiles, porque la otra opción es llegar con esos 10k de mierda y afrontar el maratón de forma más chunga, si cabe. 
  • Bajar de peso, por aligerar el aquiles, y carga en rodillas, etc 
  • Dar gracias a Dios por darme tantas fuerzas para seguir adelante como incapacidad para rendirme. 

Ya no pienso ni tomo decisiones, ni siquiera puedo programar mis entrenamientos, y mi voluntad tan solo alcanza a apuntarme a maratones, estoy atrapado en un bucle infinito de intentar - sufrir - maratón - seguir- correr – intentar.

Y me gusta.

jueves, 30 de enero de 2020

Entrenar un maratón con el sistema 1,2,3, escondite inglés

Si estoy pasado de peso, me resiento de rodillas y aquiles.
Si estoy pasado no puedo hacer tirada ni series.
Si estoy pasado tengo que meter día o días de descanso entre salidas.
Si, estoy pasado.
Pero viene el Maratón.

Correr cuando se puede no tiene mérito o lo tiene relativo. Lo de poder marca la diferencia. Mi foto de ahora no la pongo pues porque no.

Ahora corro sobre una interminable linea que a veces es blanca y bien dibujada, otras es intermitente, otras continua pero gris y se confunde con la carretera. Esquivo las dificultades.

Cuando algo malo aparece paro, me detengo, inmóvil, como si no fuera conmigo la cosa. Cuando la molestia desaparece sigo, desde el mismo punto.

Y vuelvo a repetir eso de 1,2.3 escondite inglés.

Bajo de peso y hago algún kilómetro más vivo, pero sin fondo aeróbico no sirve de nada y paro como si la cosa no fuera conmigo y pongo cara de estatua de cera. Y repito en voz alta y clara: 1,2,3, escondite ingles.







martes, 17 de septiembre de 2019

El fondo mas oscuro y lejano de la forma física no es un mal sitio.


El fondo mas oscuro y lejano de la forma física siempre lo asimilamos a un lugar triste pero contrariamente a lo que se oye decir a muchos maratonianos, tengo que afirmar que no es un mal sitio. De hecho, es de los mejores sitios. Tiene vino blanco fresco, pan con ali oli, helados, paellas y calderetas, desayunos interminables y tablas de quesos tan excesivas como un vagón del metro de Tokyo.

He estado ahí durante varios meses y estoy empezando a salir. Es duro dejar el Verdejo cuando casi acabas de descubrirlo, y no se qué podría decir del queso ahumado, mi nueva debilidad. Pero ciertamente estoy haciendo avances.

Salgo a correr con dificultad, poniendo cuidado en evitar la sobrecarga de rodillas, que es el mal que nos castiga a los gordos.

Tengo maratones en mente, uno de hecho está tan cercano en fechas que me entra la risa solo de pensarlo, menos mal que los cientos de kilómetros que llevo en el cuerpo han desecho mi cerebro.

Ya no pienso, tan solo me apunto a maratones.