miércoles, 9 de diciembre de 2009

EL MUNDO EN MIS MANOS DURANTE TRES HORAS Y 55 MINUTOS


Martes a las 8 de la mañana, día cubierto de nubes, pero no llueve y tampoco hace frio.

Esa mañana era el gran día, el de las primeras tiradas largas serias de la temporada pero yo no me encontraba bien.

48 h antes:
Salgo el domingo temprano para trotar un poco, 8 km bajo una humedad tremenda que empapaba sin llover, era yo mismo quien me llovía al correr. Buenas sensaciones y rapidito a casa que el martes tenía por delante un buen trecho.

24h antes, entre las 14.00pm y las 16.00pm:
Mi padre nos invita a comer y había preparado fabada y cocido, ¡casi ná¡. Puso dos perolos tremendos encima de la mesa y nos daba a elegir plato, qué vértigo, sabía que de ahí no salía sin repetir, qué presión: elegí fabada y si repetía de fabada sabía que me tendría que ir de allí sin tocar el cocido, que presión, el vértigo de la elección, ahora sé que sentía Obama. Y por supuesto vino, ¡que importante es la hidratación¡. (Rioja).

Al final doble de fabada, helado, higos secos, dátiles y turrón, la primera "tirada larga" navideña.

24 horas antes, entre las 22.00pm y las 02:00am:
Un verdadero campeón después de esa panzada no se queda en casa, y demostré todo lo que llevo dentro. A cenar con los amigos a la Cava Baja. Y entre pecho y espalada un enorme churrasco, y al mío propio le añadí el que mi mujer no se pudo comer, y de postre arroz con leche, eso, terminando fuerte como los keniatas. Evidentemente cuidando la hidratación .(Ribera).

Martes, 08.00 am:
Km 1 a 10: Dirección al El Pardo, y en los primeros kilómetros noto como se evidencia el efecto de repetir fabada, de cenar como un bestia y el de dormir solo 6 horas. Es como una mochila que se lleva en el pecho, pero pienso que por el camino esa sensación irá disminuyendo. ¡Una leche¡.

Km 10 a 20: En lugar de Valdelatas elegimos bajar a El Pardo, siguiendo el vallado. Mi cuerpo no dejaba de emitir ruidos y nada más empezar la parte de monte tuve que hacer una parada técnica, que mejoró mi estado en parte. El monte de El Pardo es una maravilla y enseguida descubrimos una zona de manto rojo formado por las ramas de los pinos y sobre ella tres tonos de verde, de colores muy especiales, que sobre el fondo rojizo daba la impresión de paisaje fantástico. El cachondo de mi amigo en ese momento idílico me dice que "por ahí nos salió el jabalí". A tomar por saco el momento espiritual. Bueno, seguimos subiendo y bajando monte, en un auténtico recorrido cross y llegamos por fín al río.

Km 20 a 30: Seguimos la margen del río, pasamos El Pardo y al llegar a la carretera de la Coruña volvemos por la parte interior, con contínuos toboganes. Ya iba flojo de verdad, notaba que no estaba preparado para esa paliza y sobre todo después del exceso del lunes. Llegamos a una fuente y cojo un poco de aire, me siento mejor pero muy cansado y la subida se me hace un mundo, tanto que cuando la pendiente se hace muy pronunciada tengo que andar. No pasa nada, lo hago con dignidad.

Km 30 a 40: Llaneo bien, las cuestas fatal, ya estoy en los páramos cercanos a Montecarmelo, deseo ver las casas y al fin se ven, a lo lejos, aún muy lejos. Me duele la rodilla derecha y en la zona de unión de cadera con la pierna, no sé que es pero duele, pero son dolores conocidos, de otro Maratón. Atravieso Montecarmelo como un autómata, llego a casa, tres horas cincuenta y cinco minutos, y 39.400 metros por mi podómetro, aunque mi amigo con GPS me felicita por 41km largos. Da igual la distancia, he tenido el mundo en mis manos durante casi cuatro horas, llego a casa, he corrido, todo lo que podía correr, es una aventura de un martes por la mañana, otro día pensaré en lo que he hecho y lo que supone, me he hecho un maratón sin querer.
Uy, perdón, ha sido sin querer.

viernes, 4 de diciembre de 2009

CUIDADO CON LOS CHICOS MALOS




Esta mañana andaba corto de gasolina, han sido 58´41" para los 11k habituales aunque al final me entoné un poco más, pero ha estado bien, e incluso nos hemos echado unas risas. Hoy era un día extra, solo quedamos martes-jueves-domingo, y pese a que no estaba previsto nos hemos ido encontrando por el camino, hemos ido muy despacio y hablando y preparando la salida del martes. Yo le anuncio que iré muy despacito y el compañero me dice que vale, como si yo no hubiera dicho nada, y añade que si tras hacernos los treinta tenemos ganas de más y tenemos tiempo nos completamos un maratón. Le miro para ver si era una coña y joder, que iba en serio.

Como yo debo de estar también un poco medio tarado me quedo un rato pensando que si hacemos 42k tendré que llevarme alguna pasta de fruta y un gel, pero recobro la cordura y le digo que ni de coña. Espero repetirme esto internamente muchas veces hasta el martes para no caer en la tentación, aunque hace unos minutos acababa de decidir de darme tres días seguidos de descanso por si me hacía "algo más de 30".

Yo no sabía lo que eran las malas compañías hasta que conocí a esta gente, los BAD BOYS DE MONTECARMELO.

Por cierto, tengo ganas de hacer un especial Carta a los Reyes Magos y también en esa onda un analisis de complementos deportivos que nos hacer parecer marcianos o gilipollas, los poco necesarios, los totalmente inútiles, los caros, los incómodos, los anticuados pero que son mejores que los actuales, los electrónicos, los de chicos y los de chicas. Acepto sugerencias para ambos.

jueves, 3 de diciembre de 2009

QUE LOS CAMINOS VIEJOS SE HAGAN NUEVOS


Ver amanecer en Madrid no es comparable a lo que se puede sentir junto al mar o en una montaña, no es bonito, es mas neutro, más apagado, más limitado, y apenas concede sensaciones ni conforta. La soledad de ser el único me lleva a centrarme en el entrenamiento, oigo mis pisadas y mi respiración, miro el suelo y a ratos puedo ser capaz de levantar un poco la cabeza para ver un poco más allá. Trato de pensar en mis cosas pero lo hago con dificultad, y dejo de pensar en seguida, me rindo a la evidencia, solo debo correr y tratar de hacerlo bien.

Aprovecho y hago un ejercicio que se hace a veces como parte de un ejercicio de relajación que consiste en ser consciente de cada parte del cuerpo, le dedico un momento a cada una de ellas, pienso en mis pies, en mis gemelos, los cuadriceps, la cadera, los brazos, las manos, la posición del cuello, la coordinación de brazos y piernas en la zancada, la cadencia, la altura, mi posición. No voy mal, estoy de suerte.

Amanece y la luz me enseña que las calles se llenan de gente, de coches, la vida normal comienza, también veo algún corredor que se resiste a parar. El mundo sigue girando haga lo que haga, las cosas siguen ocurriendo, bueno, hay que volver a casa, la chica hoy llegará tarde y tengo que organizar yo solo los desayunos, mochilas y colegio. Me voy a trabajar y nada más abrir el ordenador escribo unas lineas de lo que he sentido hoy corriendo, sin más intención que dejar escrito aquello que me ha parecido importante, sin más ambición que la de que conseguir que esto que me ha pasado dure un poco más, son unos pocos bits y al fin y al cabo los que me leéis sabéis que estas coas son importantes.

Bueno, esta mañana ha estado bien, un poco más largo que de costumbre pero buen ritmo (13k en una hora). La semana que queda se me hace diferente con el puente a la vista, correré viernes y domingo, descansando por lo tanto miércoles y sábado. El lunes descanso de nuevo y el martes la primera tirada larga de la temporada con la intención de hacernos 30k muy suaves, por la parte buena de El Pardo, a disfrutar de la naturaleza dentro de unas zapas, importando más salir que llegar, ya sabéis. Ójala nieve pronto, y que los caminos viejos se hagan nuevos, y que nos permita ser los primeros en pasar por allí chascando hielo, no soy unos pies cansados en unos zapatos viejos.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

AL OCTAVO DÍA DESCANSÓ, Y VIÓ QUE TODO LO QUE HABÍA HECHO ERA BUENO


Hoy por la mañana no he salido a correr, oso perezoso, oso feliz, hasta hace bien poco esto no representaría ninguna novedad en mi vida pero la vorágine corredora de estas dos últimas semanas hace que lo eche en falta, es una tontería pero así estoy.

Tengo cierta sensación de ansiedad, pero soy consciente que el descanso es necesario, joder que obviedad, me hace sentir bobo al ver las cosas que escribo.

Llevo dos semanas metiéndome muchos días de entrenamiento pero no ha sido más que carrera contínua, que es un trabajo suave y sin exigencia muscular, tan solo a nivel de reservas, al menos por lo que me he podido dar cuenta.

Mi idea es seguir este ritmo hasta enero, a razón de 5 ó 6 días, y que sea mi cuerpo por el propio trabajo de calidad el que me vaya pidiendo algún día de descanso, con la intención de que sean finalmente 4 ó 5 días semanales de entrenamiento, espero que 5.

Bueno, después de 7 días y tras haber construido un mundo nuevo he descansado, y echando la vista atrás veo que lo hecho está bien.

Ya estoy deseando salir mañana.

martes, 1 de diciembre de 2009

A MAPOMA HEMOS DE IR CON UNA BOTA Y UN CALCETÍN


Ayer eché un vistazo a la página web del Mapoma que la tengo en mi barra de Favoritos del navegador y me inscribí. Además pude comprobar que habían publicado el pdf del recorrido provisional. Lo pongo aquí pero es el mismo que el del año pasado. Eso quiere decir que no se subsanan los males del trazado pero por otro lado no se deja lugar a meter la pata en cosas nuevas, o lo que es lo mismo, volvemos al perfil duro y exigente, terminando en cuesta desde la Casa de Campo.

Confío en que el tiempo sea como el del año pasado, casi perfecto, llovizna ligera sin viento los primeros kilómetros para no pasar calor y el resto con sol, en una mañana limpia y clara, sin viento con la humedad justa para no deshidratarse.

Sobre entrenamientos:

Ayer salí a mediodía para un recorrido de 10.6770m en 1h 3´, muy mal. Llegado el km 5 me noto flojo y pensaba que se trataba a que aún no había calentado suficiente, a veces me pasa, pero no fue así, seguí un poco más y a peor. En el km 6 tenía la opción de salir del Juan Carlos I e irme de vuelta pero ocurrió como en la pelis de dibujos, el pequeño runner malo que estaba sobre mi hombro izquierdo me decía que volviera, que estaba fundido y que no merecía la pena seguir para la mierda de ritmo que llevaba. El del hombro derecho el runner bueno por contra me convenció de que debía de completar los 10k, que si bien el ritmo no era adecuado y que las fuerzas no acompañaban era una oportunidad de entrenar la voluntad, que estaba en el kilómetro 30 y que tenía que enfrentarme al muro.

A muy duras penas pude completar la segunda vuelta pero lo hice, andando y corriendo, arrastrado, sin fuerzas en las piernas pero llegué.

Lo que me llevo del día de ayer es que el cuerpo te puede sorprender con estas pájaras pese a estar bien y de cabeza estar convencido de sentirme en plenitud de forma, y lo que es más importante que la voluntad de terminar es la definición de un corredor.

Esta mañana he vuelto a salir, para probar cómo estaban las fuerzas: 56´29" para 10.370m con buenas sensaciones, empezando muy suave y poco a poco descubrir que las piernas funcionaban, vengándome de lo de ayer en una recta y una subida que solemos hacer a ritmo potente, de hecho esta vez a ritmo especialmente potente.

En resumen, la acumulación de entrenamientos está funcionando, pero he de descansar algún día. Llevo siete días seguidos entrenando y debo de controlarme, mañana pararé a coger fuerzas.